Bienvenido
Blog Vida a Intervalos
Poemas
Autorretrato
La espera
El graduado
Zapatos
Color indefinido
El lirio de tu boca
Tren
Ofrenda
Aún
Fosa del silencio
Nadie te advirtio
Madrid 2003
Noches de la mujer sola
Quién
Movimiento Clima
Movimiento Slow
Álbum de fotos
Enlaces
Contacta
     
 

AUTORRETRATO DE UNA MAÑANA DE DOMINGO




Dicen que soy como una ardilla: mis andares cortos y ligeros despistan al depredador del bosque.

Mis ojos son color avellana, opacos en los días tristes: a algunas personas les parece que se fueran a romper como una nube colmada de humedad.

Soy observadora y no hablo en exceso; pero mi sonrisa es franca, color carmín.

Una vez al bimestre visito la peluquería. Mi cabello tiene vocación de dibujante, trazando siempre ondas castañas.

Me gustan los sombreros y las boinas para el invierno; y las horquillas y los pañuelos los días de mar.

Mis manos y mis pies son fríos: alguna vez provocan quejas dentro de las sábanas.

Tengo la rúbrica de dos cicatrices: la blanca línea del horizonte sobre una ceja y la sed de un cuchillo en el pliegue de una mano.

Las heridas del alma, en cambio, son muy distintas...

Busco el calor y amo el silencio. Me gusta bailar con los ojos cerrados y escribir poemas en la cama cuando estoy enferma.

He descubierto que me apasionan los abrazos, la elegancia natural, la discreción y las personas intuitivas que me comprenden sin necesidad de palabras.

Y, sin embargo, soy una desconocida en el espejo... una desconocida que sólo quiere morirse algún día habiendo amado mucho.




2007 © Ana Isabel Trigo Cáceres





__________________________________________________________________

                    2007 Copyright - Todos los derechos reservados